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Maternidad

10.04.2018

Todo lo que debes saber sobre los antibióticos

Son fármacos que nos ayudan a combatir enfermedades que antes podían matarnos, pero deben utilizarse con prudencia y siempre bajo supervisión médica. Nunca automediques a tu hijo.

Valentina Miranda
Por Foto portada: Sharon McCutcheon en Unsplash
Todo lo que debes saber sobre los antibióticos

No tienen efectos analgésicos, es decir, no alivian el dolor de cabeza, nariz, oídos o garganta; no quitan la tos, no curan un resfriado ni la fiebre. Deben tomarse siempre en las dosis, pautas y durante el tiempo recomendado, sin suspender el tratamiento aunque desaparezcan los síntomas de la enfermedad, salvo por indicación médica. Bajo ningún concepto se debe automedicar a los niños utilizando antibióticos sobrantes de tratamientos anteriores. En definitiva, debe realizarse un uso prudente para que cumplan su objetivo. La Pediatra Cristina Calvo, del Hospital Universitario La Paz de Madrid, España, responde a las preguntas más habituales sobre su uso.

¿Cuándo sí y cuando no hay que darles antibióticos?
Están indicados únicamente cuando las infecciones están causadas por bacterias. La mayoría de las infecciones en niños, sobre todo en los más pequeños y en cuadros respiratorios (resfriados, gripes, tos, bronquitis y dolor de garganta en general) son causados por virus, para los cuales los antibióticos no tienen ninguna actividad.

¿Siempre que tenga fiebre debe tomar algún antibiótico?
La mayoría de los procesos febriles se deben a infecciones virales banales. Solo en algunas ocasiones son provocados por infecciones bacterianas, que son las que se tratan con antibióticos. Por eso, siempre tiene que ser el pediatra quien valore la necesidad o no de tomar estos fármacos.

¿Por qué se recomienda no interrumpir el tratamiento?
Porque si no se toman correctamente no tendrán el efecto deseado y se favorece la aparición de bacterias resistentes a los antibióticos. Si piensas que están produciendo algún efecto secundario en el niño, lo mejor es consultar al médico. Si sospechas una reacción alérgica sí debes suspenderlo y acudir al pediatra.

Qué hacer si…

Vomita el antibiótico. Espera 30 minutos y vuélvelo a dar; si pasó más tiempo, mejor espera a la siguiente dosis.
No quiere tomarlo. Hay que intentar que la toma del antibiótico no sea una guerra. Trata de que lo tome con alimento (aunque en pequeña cantidad para asegurar que ingiera toda la cantidad necesaria de medicina). Si de plano no lo tolera, pide al pediatra que lo sustituya.
Se te olvida darle alguna toma. Si ha pasado poco tiempo, se puede dar aunque sea un poco más tarde. Si han transcurrido muchas horas, mejor administrar la siguiente dosis. Y ante cualquier duda, mejor consultar al médico. Si es solo una dosis, no pasa nada, pero hay que procurar que el olvido no sea muy frecuente porque entonces el antibiótico no será efectivo.
Le provoca diarrea. Ve con el pediatra. A veces la diarrea es provocada por el propio antibiótico, pero no se puede suspender el tratamiento sin consultar.

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