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Maternidad

13.04.2018

10 alimentos que tu hijo no debería comer

La dieta infantil varía con la edad y, aunque a partir del año puede comer casi de todo, es mejor tener precaución con ciertos alimentos. Acude siempre con el pediatra.

Por Foto portada: Patrick Fore en Unsplash
10 alimentos que tu hijo no debería comer

¿Qué pasa con el gluten?
Es una proteína presente en alimentos como el trigo, cebada o centeno (galleta, pasta, pan…), y se recomienda no introducirlo antes de los siete meses de edad para evitar intolerancias.

Fruta
Dásela a partir de los seis meses para aportar vitaminas y minerales, pero nunca como sustituto de la leche. Evita hasta el año de edad las frases, duraznos (que son las más alérgicas), kiwis y ciruelas (son diuréticos).

Cereales azucarados
Prefiere los integrales y sin azúcar, ya que este alimento no es necesario para los bebés. Todo el azúcar extra que tome incrementará la posibilidad de padecer caries dental y obesidad infantil. La leche y otros alimentos ya contienen azúcar suficiente.

¿Y los probióticos?
Son microorganismos (lactobacilos) que ingeridos llegan vivos al intestino y refuerzan el sistema inmunológico, eliminando la flora patógena y mejorando la absorción de minerales y vitaminas. Por esta razón es importante incluirlos en nuestra dieta para cuidar la flora bacteriana y mantener su equilibrio. Además pueden ayudar a aliviar los cólicos de los bebés y, durante el embarazo, pueden reducir el riesgo de preeclampsia en un 20%.

Frutos secos
Los bebés no deben comer frutos secos, por el riesgo de asfixia. Aunque estos alimentos son muy saludables, resultan peligrosos y no deberían ofrecerse hasta pasados los cinco años.

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Pez espada o tiburón
Aunque el pescado es un alimento imprescindible en la dieta de los más pequeños, hay tipos de peces (los grandes) que pueden ser nocivos para su salud en grandes cantidades. Esto es debido al alto contenido de mercurio que acumulan, por lo que se desaconseja ofrecérselos a los mejores de tres años.

Sal
No es recomendable para bebés menores de un año. Los riñones a esta edad están inmaduros y no pueden metabolizar bien el sodio que contiene la sal. Además el niño se puede habituar al sabor y, en el futuro, demandarla en los platos que se cocinen. Lo mejor es que se acostumbre al sabor natural

Miel
Puede contener esporas de Clostridium botulinum, una bacteria que causa una enfermedad grave llamada botulismo. Los bebés menores de un año no están preparados para combatirla.

Grasas
Con valor nutricional cero, su alto consumo está relacionado con el incremento de la posibilidad de padecer obesidad infantil y enfermedades cardiacas en la edad adulta. Opta por alimentos naturales como los aceites vegetales, aceite de pescado, hummus, aguacates, nueces y semillas.

Picante
Aunque contiene grande cantidades de potasio, hierro, magnesio y sodio y es rico en vitaminas A y C, la capsaicina (a la que debemos su sabor picoso) puede irritar el estómago de los niños pequeños.

Embutidos
En general contienen mucha sal y especias. Dale pequeños trocitos de jamón cocido o pavo.

Bebidas de cola o energéticas
No aportan ningún nutriente, vitamina o mineral para su crecimiento y desarrollo. Además, la cafeína en niños puede provocar dolores de cabeza, nerviosismo, dolores estomacales o aceleración del ritmo cardiaco. También contienen mucha azúcar o fructosa de maíz, que es un transgénico que puede poner en riesgo la salud del pequeño.

Fuente: María Teresa Gómez. Ginecóloga del Hospital Quirón Teknon en Barcelona, España.
Por: Por Bárbara S. Resardi

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