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Maternidad

30.10.2018

5 problemas que pueden aparecer en la lactancia

Te ayudamos a solucionar tus imprevistos.

Por Edición: Maya Martínez.
5 problemas que pueden aparecer en la lactancia

Dar el pecho crea un vínculo especial entre mamá e hijo, aunque no siempre todo es maravilloso. Durante la lactancia pueden surgir imprevistos: actúa rápido para disfrutar de esta experiencia con tu hijo.

Ingurgitación mamaria

Síntomas: tu pecho se ve brillante y enrojecido; tienes moretones y dolor.
El problema: el bebé tiene dificultades para agarrarse al pezón porque está aplanado y tenso; esto genera que la leche fluya con dificultad.
Causas: el pecho no se ha vaciado porque el niño no ha succionado bien durante la toma o usas brasieres que te oprimen los conductos, dificultando su drenaje.
Solución: vacía tu pecho y amamanta con frecuencia (no te saltes tomas aunque tengas dolor). Masajea tus senos con suavidad y aplica calor húmedo antes de pegarte a tu bebé. Si el niño tiene dificultades para tomarse al pezón, sácate leche con un sacaleches para ablandarlo.

Pecho lleno

Síntoma: el seno está caliente, duro y pesado, pero la leche gotea y fluye correctamente.
El problema: sientes un dolor intenso en los senos.
Causa: hay una gran acumulación de leche.
Solución: saca la leche con ayuda de un sacaleches para facilitar la liberación de los conductos y evitar el dolor.

Conducto bloqueado

Síntomas: aparece un bulto duro, doloroso y enrojecido en una parte del pezón o hay una ampolla blanquecina en la punta del pezón.
El problema: una obstrucción de un conducto lácteo.
Causas: el conducto puede obstruirse si la leche queda retenida en él durante mucho tiempo debido a una ingurgitación, un vaciado insuficiente o porque el pecho está demasiado apretado.
Solución: sigue amamantando. La succión del bebé ayuda a desbloquear la obstrucción y facilita el flujo de leche. Si la ampolla del pezón es grande, tu médico debe pincharla para extraer la leche acumulada.

Hongos

Síntoma: el pezón tiene un aspecto rosado y húmedo, sientes como que te clavan agujas, picor o tienes grietas. No es grave pero hay que tratarlo rápida y adecuadamente.
El problema: de no cuidarte, puedes contagiar al bebé.
Causas: consecuencia de una infección vaginal o por tener los pezones húmedos debido al roce con pezoneras, sacaleches o protectores de lactancia. Algunos antibióticos también pueden desencadenarlos.
Solución: el médico te dará tratamiento especial. Debes mantener la zona seca, cambiar con frecuencia de brasier y protectores de lactancia y, a veces, dejar los pezones al aire. Elimina el exceso de azúcar.

Mastitis

Síntomas: parecidos a los de la gripe: fiebre, escalofríos, dolores musculares y de cabeza, cansancio y náuseas. El pecho inflamado, caliente, enrojecido y con dolor agudo.
El problema: al princip la mastitis no es infecciosa, pero la leche retenida puede pasar a los tejidos de las mamas y convertirse en un caldo de cultivo excelente para los gérmenes,que pueden entrar a través de los pezones.
Causas: la acumulación de leche por una ingurgitación o por un conducto obstruido inflama el pecho. El estrés, la ansiedad y el cansancio favorecen la aparición del trastorno.
Solución: en las primeras 24 horas debes vaciar el pecho y dar calor húmedo. El médico te recetará antiinflamatorios para aliviar el dolor.

Grietas en el pezón

Síntomas: dolor y heridas que se van agrandando; sangrado e infeccción.
El problema: es muy doloroso dar pecho al bebé.
Causas: el bebé no succiona toda la areola. También porque el pecho está muy lleno y aplana el pezón o mala higiene en la piel de los senos.
Solución: ofrece primero el pezón sano y luego el lastimado, o dar tan solo un pecho por cada toma y vaciar el otro de forma manual. Procura que los pezones estén siempre secos.

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