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Maternidad

21.11.2018

El miedo a la separación

Esta es la razón por la que tu bebé llora cada vez que te vas.

Por Autor: Jessica López Cervantes.
El miedo a la separación

Hoy sabemos que los bebés (y también los adultos) tienen una necesidad de contacto humano, de un vínculo afectivo, que es independiente de la necesidad de comer e igual de fuerte. ¿Por qué existe esta demanda? Por instinto de sobrevivencia; es decir, pedir comida, como buscar a su mamá, no son fruto de un razonamiento, sino conductas desencadenadas por una causa concreta: sentir el estómago vacío o notar que mamá no se encuentra a su lado.

Instinto sobre razón

Tú tienes la misma conducta y el mismo instinto: por nada del mundo abandonarías a tu hijo. Si no tuvieras casa, muebles ni ropa, si vivieras en la selva con tu hijo, jamás se te ocurriría dejarlo en el suelo, ir a buscar comida o a pasear y volver a recogerlo al cabo de unas horas. Pero, claro, ahora la vida es muy distinta. Tu niño está abrigado, protegido… te vas de compras, a trabajar o al cine y sabes cuándo volverás, quién lo cuidará y que estará a salvo.

El problema es que tu pequeño aún no lo sabe. Cuando lo sepa, a los tres o cuatro años de edad, también podrá, usando la razón, sobreponerse a su instinto. Cuando un niño de cuatro años va a la escuela o ve que su mamá se marcha a trabajar, la despide con un beso y se queda muy tranquilo (aunque, sí, preferiría no separarse).

Sobrevivencia emocional

Es lo que los psicólogos llaman “Teoría del apego”. En esencia, señala que cada infante tiene una figura primaria con la que crea una relación especial. Cuando se separa de ella (que casi siempre es mamá), el niño hace lo necesario (llorar, llamar, salir corriendo detrás…) para volver a reunirse con ella. Con los meses y años, el vínculo afectivo se va extendiendo y, junto a la figura primaria, aparecen otras de apego: papá, abuelos, familiares, amigos, profesores, vecinos…

Pero no te dejes engañar por quienes aseguran que el bebé debe ir a la guardería para “socializar” y “relacionarse con otros niños” o que debes quedarte con él todo el tiempo. Es cierto que los niños que tienen una relación satisfactoria con su mamá tendrán confianza en sí mismos, sabrán que son personas importantes y que merecen respeto; en cambio, los que han tenido una relación insuficiente con su mamá, los que han sido abandonados o maltratados, se convierten en seres inseguros y dependientes que tienen malas relaciones con los demás.

Lo anterior no implica que debas estar con él cada minuto del día: puedes ir a trabajar o hacer tus actividades; en realidad, lo que tu bebé requiere para superar el miedo normal a la separación es sentir satisfecha su necesidad de seguridad durante sus primeros tres años de edad (que es cuando se crear el apego) y esto lo puedes hacer muy bien con los consejos que te damos.

¿Por qué le cuesta tanto estar sin su mamá?

El bebé se siente mal cuando tiene hambre y, al comer, se siente bien. Como es mamá quien le da el pecho (y también el biberón casi siempre), acaba asociándola con el bienestar de la saciedad. Así, del alimento −una necesidad real− viene el estar en brazos, que es un enorme plus.

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